2ª Pregunta.
El
planeamiento de la educación constituye un deber y una necesidad esenciales de
las autoridades competentes. Aquí, inobjetablemente, nos enfrentamos a un
problema básico de la planificación. Los planes de desarrollo, los programas
educativos, los principios que han de guiar la planeación educativa han de ser
comprendidos, aceptados y ejecutados por las autoridades competentes, que son
las autoridades políticas, y por el personal subordinado a ellas, Castrejón
(1973). En este sentido el éxito de una plan depende, por un lado de la
autoridad política (gobiernos municipales, estatales y federales) que lo impone
como una acción de su poder político, en segundo lugar ha de ser adoptado por la burocracia
(institucional y sindical) que es quien ejecutará las decisiones y finalmente por
la sociedad en general, pero, para llegar a éste último, tienen que ser
satisfechos previamente los dos anteriores, es decir, la imposición del plan
como un acto del poder político, a través de la burocracia. ¿Qué opinas al respecto
de este proceso de aceptación de un plan educativo a nivel nacional?
